Guía práctica de inteligencia artificial

Multipotencialidad: qué es y por qué no tienes que elegir una sola pasión

Por Pablo Paludi · 3 de noviembre de 2026

Una persona rodeada de objetos de distintos intereses conectados entre sí: qué es la multipotencialidad
Una persona rodeada de objetos de distintos intereses conectados entre sí: qué es la multipotencialidad

«¿Y tú qué quieres ser cuando seas grande?» Es probablemente la primera pregunta seria que nos hacen en la vida. A los cinco años nadie se preocupa si la respuesta cambia cada semana: astronauta, veterinaria, pintor, futbolista. Pero con los años la pregunta se vuelve una exigencia. Hay que elegir una carrera, un trabajo, una sola cosa. Y quien no logra elegir empieza a escuchar palabras como «disperso», «inconstante» o «no termina nada».

Si te pasó, o si lo ves en tu hijo o en tus alumnos, este artículo es para ti. Hay un nombre para esa forma de ser: multipotencialidad. Y la respuesta corta es esta: tener muchos intereses no es un defecto que haya que corregir, sino una forma distinta de aprender y de trabajar, con fortalezas propias. Lo que sí hace falta es aprender a organizarla.

Qué es la multipotencialidad

La multipotencialidad es la tendencia de una persona a interesarse, y a poder desarrollarse, en varias áreas distintas a lo largo de su vida, en lugar de enfocarse en una sola vocación.

El término nació en la investigación sobre niños y adolescentes con altas capacidades, para describir a quienes podían destacarse en muchos campos y por eso tenían dificultades para elegir uno. Pero quien lo llevó al gran público fue la escritora y artista Emilie Wapnick. En 2015 dio una charla en TEDxBend titulada «Why some of us don't have one true calling» («Por qué algunos de nosotros no tenemos una única vocación»). Solo en el sitio de TED supera los nueve millones de reproducciones.

En esa charla, Wapnick usa la palabra «multipotencial» para nombrar a alguien con muchos intereses y búsquedas creativas. Cuenta que durante años se sintió en falta: cada vez que se apasionaba por algo nuevo, lo disfrutaba un tiempo y después perdía el interés. Creía que algo andaba mal en ella. Con el tiempo entendió que no estaba sola y que esa forma de ser también tenía ventajas.

¿Qué es una persona multipotencial?

Una persona multipotencial es alguien que se entusiasma con muchos temas, aprende cosas nuevas con frecuencia y suele moverse entre distintas áreas, ya sea al mismo tiempo o una después de otra. No es un diagnóstico ni un trastorno: es una forma de describir cómo una persona se relaciona con sus intereses.

Un detalle para quien lo busque en internet: en biología, «multipotencial» describe también a células capaces de convertirse en varios tipos de tejido. Aquí hablamos de personas.

Multipotencial, scanner y polímata: ¿es lo mismo?

Hay varias palabras que se usan para hablar de lo mismo, con matices:

Señales de que eres una persona multipotencial

Mucha gente busca un «multipotencial test». Conviene ser honestos: no existe un test científico validado que diga si eres o no una persona multipotencial. Lo que sí hay son señales que se repiten en quienes se reconocen así:

  1. Te entusiasmas con facilidad con temas nuevos y te cuesta resistirte a aprender algo que te llamó la atención.
  2. Pierdes interés cuando ya entendiste cómo funciona algo. El desafío te motiva más que la repetición.
  3. Te aburre la idea de hacer lo mismo toda la vida, aunque te guste lo que haces hoy.
  4. Conectas ideas de áreas que parecen no tener relación, como la cocina con la química o la música con la programación.
  5. Te sentiste «disperso» o «inconstante» porque otros, o tú mismo, esperaban que eligieras una sola cosa.
  6. Tienes proyectos empezados en muchas áreas y una lista larga de cosas que quieres aprender.
  7. Te cuesta responder «¿a qué te dedicas?» con una sola palabra.

Si te identificas con varias, no hace falta una etiqueta. Lo importante es saber que esa forma de funcionar es común y puede convertirse en una ventaja.

Los mismos intereses vistos como dispersión o como una red de saberes conectados
Los mismos intereses vistos como dispersión o como una red de saberes conectados

Por qué no tienes que elegir una sola pasión

Los tres superpoderes según Wapnick

En su charla, Wapnick propone tres fortalezas típicas de las personas multipotenciales:

Es una mirada, no un estudio. Para el respaldo, hay que ir a la investigación.

Lo que encontró David Epstein en «Range»

En 2019, el periodista David Epstein publicó «Range: Why Generalists Triumph in a Specialized World» («Amplitud: por qué los generalistas triunfan en un mundo especializado»). El libro discute una idea muy instalada: que para ser excelente en algo hay que empezar muy temprano y practicar solo eso.

Esa idea se hizo famosa como la «regla de las 10.000 horas», popularizada a partir de un estudio de Anders Ericsson y sus colegas, publicado en 1993, sobre estudiantes de violín en Berlín. El trabajo mostró que los mejores violinistas habían acumulado muchas más horas de práctica deliberada que los demás.

Epstein no niega el valor de la práctica. Lo que muestra es que ese camino funciona muy bien en actividades con reglas claras y estables, como el ajedrez o el golf, y no tan bien en el mundo real, que cambia todo el tiempo. Para explicarlo compara a dos deportistas. Tiger Woods empezó con el golf de muy pequeño y casi no hizo otra cosa. Roger Federer, en cambio, jugó a muchos deportes de chico y se enfocó en el tenis más tarde. Según Epstein, el caso de Federer es más común entre los deportistas de élite que el de Woods: muchos pasan primero por un período de exploración, probando varias disciplinas, antes de especializarse.

La conclusión de «Range» no es que la especialización sea mala, sino que explorar no es perder el tiempo. Las experiencias variadas ayudan a encontrar dónde encaja mejor cada persona y a resolver problemas nuevos con ideas traídas de otros campos.

Los premios Nobel y sus hobbies artísticos

Uno de los datos más citados de «Range» viene de un estudio de Robert Root-Bernstein y su equipo, publicado en 2008. Analizaron las biografías de 510 ganadores del premio Nobel de ciencias, entre 1901 y 2005, y las compararon con las de otros científicos y con datos del público en general.

El resultado fue claro: los premios Nobel tenían casi tres veces más probabilidades de tener hobbies artísticos o manuales que los miembros de Sigma Xi, una sociedad científica estadounidense, y que el público general. Al compararlos con el científico promedio, la diferencia crecía según la actividad: al menos 7 veces más probabilidades de pintar o esculpir, al menos 12 veces más de escribir poesía, cuentos u obras de teatro, y al menos 22 veces más de actuar, bailar o hacer magia como aficionados.

Ojo con la lectura: el estudio muestra una relación, no prueba que pintar te haga ganar un Nobel. Pero sí desarma la idea de que los intereses «extra» distraen: en las mentes científicas más brillantes, el arte convivía con la ciencia.

Un matiz honesto

La multipotencialidad tampoco es una excusa para no profundizar en nada. Explorar sirve cuando de ahí nace algo: un aprendizaje, un proyecto, una forma propia de combinar lo que sabes.

La investigación sobre altas capacidades aporta un matiz. Un trabajo de Achter, Lubinski y Benbow, de 1996, con más de mil adolescentes con talento matemático, encontró que la gran mayoría tenía perfiles de habilidades e intereses bastante definidos cuando se los evaluaba con pruebas adecuadas. Es decir: tener capacidad para muchas cosas no significa que todo te interese por igual. Por eso vale la pena observar qué intereses vuelven una y otra vez, porque ahí suele estar el hilo que une a los demás.

Conectar saberes: lo que planteamos en el libro

En el libro que escribí con Juan Santiago Posada partimos de una incomodidad personal. Durante más de veinte años sentí el peso de no haber elegido una sola disciplina, como si tener muchos intereses fuera un problema que había que resolver. El libro nació para cambiar esa pregunta.

Ahí hablamos de los habilitadores: la percepción, la intuición, las emociones, la creatividad, la memoria y la abstracción. Cada persona los combina de una forma única e irrepetible. Cuando una persona con muchos intereses conecta lo que aprendió en distintas áreas, no se está dispersando: está usando esa combinación para ver cosas que alguien con una sola mirada no ve.

También hablamos de lentes o venda. Cada forma de mirar el mundo puede ser una lente, que te ayuda a ver más, o una venda, que te tapa lo que no estás viendo. La palabra «disperso» puede funcionar como una venda: te hace ver tus intereses como un problema. Mirarlos como una red de saberes que se conectan es cambiar la venda por una lente.

Y proponemos algo muy concreto para las familias: en lugar de preguntarle a un niño «¿qué quieres ser cuando seas grande?», preguntarle «¿qué te apasiona hoy?». Es una pregunta simple que valida la exploración en lugar de exigir una respuesta definitiva.

Para padres y docentes: cómo acompañar a un chico con muchos intereses

Cómo organizar muchos intereses sin sentirte disperso

En su libro «How to Be Everything» (2017), Wapnick describe cuatro formas de organizar el trabajo cuando se tienen muchos intereses:

Ninguno es mejor que otro, y se pueden combinar o cambiar con el tiempo.

Pruébalo hoy

La inteligencia artificial puede ser una gran aliada para una persona multipotencial, porque es muy buena para encontrar puentes entre temas distintos. Copia esta frase en ChatGPT (o en Gemini, o en Claude) y reemplaza los corchetes por tus propios intereses:

> «Tengo muchos intereses: [interés 1], [interés 2] y [interés 3]. No me digas cuál elegir. Ayúdame a encontrar qué tienen en común y propón tres proyectos pequeños que combinen al menos dos de ellos y que pueda empezar esta semana.»

Una respuesta típica se parece a esta:

> «¡Qué buena combinación! Lo que une a la cocina, la fotografía y la enseñanza es que las tres consisten en mostrar un proceso paso a paso. Tres ideas para empezar: 1) Fotografía una receta familiar en cada paso y arma una guía visual. 2) Graba un video corto donde enseñas una técnica de cocina y cuidas la luz como si fuera una sesión de fotos. 3) Prepara una clase breve para niños sobre la ciencia detrás de una receta simple. ¿Cuál te entusiasma más? Puedo ayudarte a planificarla.»

Fíjate en lo que pasa: la IA no elige por ti, te ayuda a ver el hilo que une tus intereses. Úsala como una lente y no como una venda. Si quieres entender mejor esa diferencia, te lo explico en ¿la inteligencia artificial nos hace tontos?

Preguntas frecuentes

¿La multipotencialidad es un trastorno?

No. No es un diagnóstico ni una condición clínica, sino una forma de describir a quienes tienen muchos intereses. Si hay dificultades de atención que afectan la vida diaria, conviene consultar con un profesional, porque eso es otra cosa.

¿Cómo saber si soy una persona multipotencial?

No existe un test científico validado. Puedes guiarte por señales: te entusiasmas con temas nuevos, pierdes interés cuando ya dominaste algo, conectas ideas de áreas distintas y te cuesta definir tu trabajo con una sola palabra.

¿Qué diferencia hay entre una persona multipotencial y un polímata?

La persona multipotencial tiene muchos intereses y potencial para desarrollarse en varias áreas. El polímata ya alcanzó un nivel alto en varios campos. Muchos polímatas empezaron siendo personas con muchos intereses que aprendieron a conectarlos.

¿Qué es la scanner personality?

Es una expresión basada en el término «scanner», que usó Barbara Sher en su libro «Refuse to Choose!» (2006) para describir a quienes exploran muchos intereses en lugar de enfocarse en uno solo. Se usa casi como sinónimo de persona multipotencial.

¿Tener muchos intereses es malo para conseguir trabajo?

No necesariamente. Muchos trabajos valoran a quien conecta ideas de distintas áreas. La clave es contar tu recorrido como una historia con sentido, mostrando qué une tus experiencias.

Muchos intereses, un solo camino propio

Tener muchos intereses no significa que tengas que hacerlo todo solo. La IA puede ayudarte a ordenarlos, conectarlos y convertirlos en proyectos, pero sacarle provecho requiere aprender a pedirle lo que necesitas. En mis clases particulares de IA trabajamos sobre tus intereses y proyectos reales, a tu ritmo. Si quieres saber en qué se diferencian de un curso, te lo cuento en clases particulares de IA o cursos grabados.

Puedes escribirme por WhatsApp y lo hablamos.